Cuando nuestro Señor Jesucristo dice que lo que se añade a su lógica binaria ("sí, sí, no, no"), con la pretensión de perfeccionarla o corregirla, pertenece al diablo, se refiere a la lógica ternaria, que se advierte en exponentes representativos y destacados como Protágoras, Ockham, el Cusano, Lutero, Bruno y Hegel. [En la imagen: fragmento de "Capilla Nuestra Señora del Perpetuo Socorro", acuarela del actual templo parroquial en Chacras de Coria, Luján de Cuyo, Mendoza, obra de Susana Fasciolo].
La teología negativa hace uso de la lógica binaria
----------Nicolás de Cusa elaboró su teología negativa inspirándose en el pseudo Dionisio el Areopagita, pero creyó que ella implicara la negación del principio de no-contradicción en el sentido de que malinterpretando la combinación de afirmación y negación que se tiene en la teología negativa, creyó que el pensamiento divino está por encima de aquel principio que, según él, vale para nosotros y no para Dios.
----------Además de lo cuanto ya he dicho, veamos estas palabras del pseudo Dionisio el Areopagita que considero que resumen brevemente su pensamiento sobre el tema: "En referencia a la causa de todas las realidades se deben plantear y afirmar todas las propiedades determinadas de los entes y luego negarlas más propiamente, ya que ella supra-existe por encima de todo, y no hay que considerar que las negaciones sean opuestas a las afirmaciones, sino que ella es por lejos anterior y superior a las privaciones, estando por encima de todo lo que se afirma y niega" (Mística teología, op.cit. p.247).
----------El Cusano entendió estas palabras como si Dionisio intentase decir que Dios existe por encima de la exclusión recíproca entre afirmación y negación y, por tanto, por encima del principio de no-contradicción. De hecho, dice Nicolás de Cusa: "El tipo de complicación y de explicación que pertenece a la razón no opera entre aquellos opuestos, que solo coinciden en la unidad intelectual. En la complicación divina todas las cosas coinciden sin diferencia, en la complicación intelectiva son compatibles entre sí los contradictorios, en la racional los contrarios, como en el género coinciden las diferencias entre ellas opuestas" (Nicolás de Cusa, La docta ignorancia. Las conjeturas, Rusconi, Milano 1988, p.294). "Dios es maximidad y unidad absolutas, que procede y unifica las cosas absolutamente diferentes y distantes entre sí, como lo son los contradictorios, entre los cuales no hay mediación" (ibíd., pág.140).
----------De esta manera Nicolás de Cusa imagina que la mente divina está por encima del principio de no-contradicción, que solo es válido para nosotros, pero no para la mente divina. Ahora bien, es necesario precisamente decir que aquí el Cusano se mueve en la fantasía. Cree exaltar la trascendencia divina por encima de la razón humana y no se da cuenta de que es precisamente la Razón divina la que fundamenta el principio de no-contradicción.
----------Nosotros estamos obligados a respetarlo, porque precede a nuestro pensamiento y por tanto es la regla de nuestro pensar. Pero en Dios el principio de no-contradicción es efecto de su pensamiento y, por lo tanto, no es su pensamiento el que debe respetar ese principio, sino que es ese principio el que respeta su pensamiento. Dios no nos trasciende superando ese principio, sino que nos trasciende precisamente como autor del principio.
----------Por eso, cuanto más respetamos ese principio, tanto más nos elevamos a Él. Es precisamente el hecho de que ese principio vale para nosotros tanto como vale para Él lo que hace posible el hecho maravilloso de que lo que es verdadero para nosotros también lo es para Él. De aquí la posibilidad de saber lo que Dios mismo sabe en virtud de nuestra razón y aún más gracias al don de la fe.
Giordano Bruno
----------La perspectiva fundamental del pensamiento de Bruno es la unidad de los opuestos: "profunda magia es en cambio saber sacar lo contrario después de haber encontrado el punto de unión" (De la causa, principio y uno, Casa Editorial La Scaligera, Verona 1941, p.127). Hegel traduce así: "lo más grande no es encontrar el punto de unificación, sino que también poder desarrollar su opuesto" (Lecciones sobre la historia de la filosofía, 3,1, Editorial La Nuova Italia, Florencia 1985, p.221).
----------Según Bruno, Aristóteles tendía a este principio si no hubiera sido atascado por el principio de no-contradicción, que Bruno malinterpreta creyendo que Aristóteles no hubiera sabido distinguir lo contrario de lo contradictorio, mientras que la confusión la crea precisamente Bruno.
----------Bruno pretende sostener que en el Uno absoluto está todo implícitamente, y tiene razón. Pero esto valía también para Aristóteles, con la diferencia de que éste no entiende al Uno como unidad de los muchos y no se propone en absoluto extraer los opuestos o los contrarios de la unión o unificación de los muchos, sino establecer la unión de los muchos convergentes en la unidad del Uno. La síntesis aristotélica no es la unidad de los contradictorios, sino la unión de los diferentes o de los contrarios unificados por el Uno.
Hegel
----------El sistematizador de la lógica ternaria es Hegel. Según él, el ser es y no es, por lo cual la afirmación y la negación vienen planteadas simultáneamente: el exacto opuesto de la lógica binaria aristotélica, según la cual no se puede afirmar y negar simultáneamente algo de alguna cosa bajo el mismo aspecto. Hegel resume su programa en estos términos en su Lógica:
----------"En su verdad la razón es espíritu; y el espíritu está por encima de ambos, de la razón intelectual o del intelecto racional. El espíritu niega lo simple; y así pone la determinada diferencia del intelecto. Pero al mismo tiempo la disuelve y así es dialéctico. Salvo que no se detiene en la nada de este resultado, sino que en este resultado es igualmente positivo y ha restaurado ese primer simple, pero como un universal que es en sí concreto.
----------Bajo tal universal no viene asumido un particular dado, sino que en ese determinar y en su resolución también lo particular ya se ha determinado. Este movimiento espiritual, que le da a sí mismo en su simplicidad su determinación y en esto le da a sí mismo su igualdad con sí mismo, este movimiento, que es por tanto el desarrollo inmanente del concepto, es el método absoluto del conocer y al mismo tiempo el alma inmanente del contenido mismo" (Logica, Editorial Laterza, Bari 1984, p.7).
----------Aquí vemos cómo la actividad de la razón es negativa, porque niega lo simple como universal abstracto, pero igualmente positiva porque lo restaura como universal concreto. "El espíritu niega lo simple; y así pone la determinada diferencia del intelecto. Pero a la vez la disuelve y así es dialéctico".
----------La negación de la afirmación inicial es dialéctica no como simple negación porque así produciría la nada, sino como negación que re-propone la afirmación inicial, pero enriquecida de la síntesis, lo universal concreto. Por consiguiente, después de los dos primeros tiempos, la afirmación y la negación, tenemos el tercero, que es la síntesis de la afirmación y la negación.
Nietzsche
----------Cuando Cristo dice que lo que se añade a su lógica binaria, con la pretensión de perfeccionarla o corregirla, pertenece al diablo, se refiere a la lógica ternaria, que hemos visto en exponentes representativos y destacados como Protágoras, Ockham, el Cusano, Lutero, Bruno y Hegel.
----------Por lo tanto, si aceptamos y practicamos la lógica ternaria y rechazamos la lógica binaria, nos ponemos en contra de Cristo y nos pasamos al bando del diablo, que es antagonista de Cristo y, por lo tanto, el anticristo, que sin embargo no es solo ese "hombre inicuo" del cual habla san Pablo (2 Tes 2,3), sino que todo aquel que se opone a Cristo es un anticristo (1 Jn 2,18).
----------En sustancia, para Juan el anticristo no es más que el pecador apegado a su pecado. Por consiguiente, cada uno de nosotros, en tal sentido, puede ser un anticristo. Esto quiere decir que cuando Nietzsche ha hecho la apología del anticristo y se ha interpretado a sí mismo como anticristo, no ha querido hacer otra cosa que expresar su odio y su envidia hacia Cristo, con la pretensión de sustituirse a Él en la determinación de cuál es la verdad y cuáles son los verdaderos valores y la dignidad del hombre.
----------Si reflexionamos, en el fondo cada pecado expresa nuestra voluntad de saber nosotros lo que es la verdad y no Cristo. La "transvaluación de todos los valores", tarea que Nietzsche se asigna a sí mismo como anticristo, en el fondo representa la intención implícita en todo pecado, si es verdad que el pecado es el rechazo de aquella Verdad que es Dios mismo. Se comprenden entonces las palabras de Nietzsche, cuando proclama:
----------"Conozco mi suerte. Un día estará ligado a mi nombre algo enorme, una crisis como nunca se había visto en la tierra, la más profunda colisión de conciencia, una decisión evocada contra todo lo que hasta ahora ha sido creído, pretendido, consagrado. Yo no soy un hombre, soy dinamita. [...] La verdad habla en mí. Pero mi verdad es tremenda, porque hasta hoy se llamaba verdad a la mentira. Transvaluación de todos los valores: esta es mi fórmula para el acto por el cual la humanidad toma la decisión suprema sobre sí misma, un acto que en mí se ha convertido en carne y genio. Quiere mi suerte que yo deba ser el primer hombre decente, que sepa oponerse a una falsedad que dura desde hace milenios. [...] Yo soy el primero descubrí la verdad, precisamente porque soy el primero sentí la mentira como mentira. [...]
----------Yo vengo a contradecir como nunca se ha contradicho y sin embargo soy lo opuesto de un espíritu negador. Yo soy un mensajero feliz, como nunca se ha visto, conozco tareas de tal altura que hasta ahora ha faltado el concepto para definirlas; solo a partir de mí hay nuevas esperanzas. [...] Todos los centros de poder de la vieja sociedad volarán en pedazos, están fundados en mentiras: habrá guerra como nunca antes en la tierra. Solo a partir de mí habrá en la tierra gran política. [...] Yo soy de lejos el hombre más terrible que nunca haya habido, eso no quita que pueda ser el más benéfico" (Ecce homo, Ediciones Adelphi, Milano 1991, pp.127-128).
----------Nietzsche lamenta el hecho de que con la moral cristiana "los 'señores' son liquidados, la moral del hombre común ha ganado. Se puede considerar, al mismo tiempo, esta victoria como un envenenamiento de la sangre, ha mezclado entre sí las razas. [...] ¿Corresponde aún hoy a la Iglesia, en este sentido, una tarea necesaria, tiene ella todavía, en general, un derecho a existir? Quaeritur. [...] Sin duda resulta a la larga algo grosero y de paleto, que repugna a una inteligencia más delicada, a una sensibilidad efectivamente moderna" (Genealogía de la moral. Un escrito polémico, Ediciones Adelphi, Milán 1996, p.25).
----------Leyendo estas declaraciones de Nietzsche podemos tener la impresión de encontrarnos ante unas ridículas fanfarronerías y ante un típico caso psiquiátrico de megalomanía religiosa.
----------Pero si reflexionamos bien, este ponerse de Nietzsche en el lugar de Cristo, esta pretensión suya de acusar a Cristo de mentira mientras él dice saber lo que es la verdad, su sustitución de la lógica del Evangelio por la del diablo, su acusar a la moral del cristiano de odiar la vida, la libertad y el placer, su claro rechazo a obedecer a Cristo para obedecerse a sí mismo, ¿qué cosa expresa, en el fondo, aunque sea en términos resonantes y melodramáticos, sino lo que en lo más íntimo de nosotros mismos, hijos de Adán pecador, sentimos y queremos cuando el diablo nos empuja a pecar?
----------Heidegger dedicó a Nietzsche una obra muy voluminosa y documentadísima de 900 páginas[9], fruto de cuatro años de cursos impartidos desde 1936 hasta 1940 en la Universidad de Friburgo en Brisgovia, de la que fue rector, en pleno auge del régimen nazi, y se sabe cuanto Hitler fue admirador y seguidor de Nietzsche, cuyo espíritu él comprendió muy bien, mientras que es muy conocido como Heidegger fue admirador de Hitler (Victor Farias, Heidegger y el nazismo, Ediciones Bollati Boringhieri, Turín 1988).
----------Heidegger interpreta a Nietzsche como un gran metafísico, para el cual el ser coincide con el devenir y de modo especial con la voluntad de poder y el eterno retorno de lo igual.
----------En realidad a Nietzsche no le interesaba nada la metafísica, porque era un puro materialista narcisista idólatra de sí mismo (cf. Gustave Thibon, Nietzsche o el declive del espíritu, Ediciones Paulinas, Alba 1964). Lo que le importaba era su propio yo sediento de una insaciable necesidad de autoafirmación y de sobresalir, convencido de ser un genio inigualable del cual en toda la humanidad pasada y futura nunca se había dado ni se podía dar semejante ejemplar, tanto como para dar sombra al mismo Jesucristo, en el cual veía un despreciable antagonista como para pensar en acabar con él en unos pocos chistes. Esta es el alma de Nietzsche. Que él se creyera ser el anticristo y lo dice explícitamente.
----------En cambio Heidegger ignora completamente el mencionado aspecto ciertamente embarazoso, y prefiere exaltar a Nietzsche profeta del ser como voluntad de poder, cosa ciertamente más agradable al régimen, aunque es conocido el odio de Hitler por el cristianismo (cf. Francesco Agnoli, Hitler el anticristo. La guerra del Führer a la Iglesia y a los católicos, Editorial Il Timone, Milán 2024). Sin embargo, sigue siendo interesante este juicio de Heidegger sobre Nietzsche:
----------"No tenemos más que prestar atención al título que lleva el cuarto y último libro de la Voluntad de poder: 'Disciplina y crianza'. Aquí se pone como fin y exigencia el pensamiento de la regulación, de la guía y del potenciamiento conscientes de la vida en el sentido de su organización rígidamente organizada. No olvidemos que Nietzsche asigna a la forma más alta del hombre el nombre de 'animal de presa' y ve al 'hombre supremo' (es decir, al alemán) como la 'magnífica bestia rubia que vaga ávida por la presa y la victoria' (VII 322, II 240)" (citado en Nietzsche, Ediciones Adelphi, Milano, 2013, p.428).
----------Vemos delineados en estos pasajes de Nietzsche los principios de lo que sería el programa de Hitler como Führer y Mesías del nazismo para satisfacer la voluntad de poder del pueblo alemán considerado el pueblo supremo y para expandir indefinidamente el territorio de Alemania mediante el uso de las armas, de tal manera que se le creara un espacio vital (Lebensraum) al mismo tiempo que recurriera a persecuciones y campos de exterminio para la destrucción del pueblo judío y de la Iglesia, considerados enemigos del pueblo alemán por ser hostiles a la mitología germánica.
----------La trágica historia del nazismo fruto de la filosofía de Nietzsche y su odio por el cristianismo, historia que ha producido tantos lutos y destrucciones en Europa y en el mundo, nos enseña lo importante que es recordar que nuestro hablar diga sí al sí y no al no, porque el resto pertenece al diablo.
----------Naturalmente, el hecho de que la lógica ternaria sea la lógica propia del diablo en oposición a la lógica de Cristo, no quiere decir que todos los que la usan sean "hijos del diablo" (1 Jn 3,10) o hipócritas o anticristos, porque puede suceder que alguien quede atrapado en ella sin mala intención, sino por una manera inapropiada de expresarse, en un intento de magnificar y exaltar la sublimidad incomprensible e inefable de la majestad divina, como ciertamente le sucedió a Nicolás de Cusa y, sobre todo, a Dionisio el Areopagita, cuyos escritos contienen enseñanzas teológicas de altísimo valor.
----------Al exaltar la grandeza de Dios y su misterio no hay que subestimar y maltratar esas pequeñas lámparas de las cuales disponemos, que son nuestros conceptos, de lo contrario sucede que se apagan y nos quedamos en la oscuridad, por lo que sucede que del misterio no vemos absolutamente nada y es como si hubiéramos caído en el nihilismo o en el ateísmo.
----------No hay que creer que se necesitan conceptos contradictorios, porque ellos se hacen añicos e igualmente terminamos no viendo nada, y confundimos lo espiritual con lo carnal, porque no existe para nosotros en la vida presente conocimiento de Dios sin concepto.
----------Como el pez vive en el agua, así el pensamiento y el concepto viven en la identidad y en la no-contradicción propia de la lógica binaria. Las tinieblas de aquella "mística" que se quisiera fruto de la lógica ternaria no son las verdaderas tinieblas místicas, sino las tinieblas del demonio.
Disculpe, padre Filemón, pero más allá de su interesante reflexión acerca de la diferencia entre la lógica binaria y la lógica ternaria, me da la impresión de que cuando usted, en otros de sus artículos, habla de que la diferencia entre las religiones falsas y la religión verdadera (la católica) ha sido superada (siguiendo en esto la predicación del papa Francisco), cae en la misma lógica ternaria que dice rechazar. ¿He entendido mal alguna cosa? Por favor, indíqueme si algo he entendido mal en el modo en que usted trata de estos temas.
ResponderEliminarEstimado Anónimo,
Eliminarla lógica ternaria, de la que he hablado, como usted habrá comprendido bien, no es otra cosa que el estilo de doblez, de ambigüedad y de hipocresía del cual Cristo reprende a los fariseos, una lógica que desgraciadamente viene justificada y teorizada por la dialéctica hegeliana.
Ahora bien, cuando yo hablo del primado del cristianismo sobre las otras religiones, remitiéndome a la doctrina del Concilio Vaticano II (Nostra Aetate) y a las enseñanzas del Papa, me cuido bien de no usar esta lógica, cuyo método sofistico me repugna profundamente, sino que uso la lógica natural normal enseñada por Aristóteles y santo Tomás. Ella nos lleva a distinguir lo diferente de lo contradictorio.
Aplicando esta lógica a la comparación entre las religiones descubrimos que entre ellas existe una diversidad y existen diferentes grados de perfección, en el vértice de los cuales encontramos el cristianismo y sobre todo el catolicismo. Diversidad significa diferentes formas de estar en la verdad. Por el contrario, la lógica ternaria confunde diversidad y contradicción.
Ahora bien, la contradicción se refiere a la oposición entre lo verdadero y lo falso. Por consiguiente, sucede que con la lógica ternaria se confunde lo falso con lo diferente. De lo cual nosotros comprendemos los graves inconvenientes y equívocos que nacen de la lógica ternaria, a la cual Cristo contrapone la binaria, que es la lógica de la honradez y de la lealtad, con la que decimos sí al sí y no al no.
En base a la lógica binaria decimos entonces que, como afirma el Concilio, mientras que en el cristianismo hay plenitud de verdad, en las otras religiones hay verdades mezcladas con errores.