martes, 25 de marzo de 2025

El meollo del enfrentamiento de Jesús con los fariseos (2/4)

Que Dios sea uno y trino, que la persona de Cristo tenga dos naturalezas, que Dios infinitamente bueno castigue con una pena eterna, que mediante el sufrimiento nos liberemos del sufrimiento, que para tener la vida eterna debamos comer la carne de Cristo, que la salvación sea a la vez gratuita y merecida, que la abstinencia sexual sea mejor que la relación sexual, pueden a primera vista parecer cosas absurdas, escandalosas, irracionales o inmorales. Sin embargo, la teología escolástica con el uso de la lógica binaria del sí, sí, no, no, iluminada por el Magisterio de la Iglesia, se da cuenta de que en realidad se trata de maravillosos misterios de salvación, de órdenes sapientísimos de un Dios que es solo Amor. María Santísima pregunta al ángel cómo es posible que ella permaneciendo virgen pueda convertirse en madre. El ángel responde, sí, pero la misma respuesta es misteriosa, ciertamente ilumina la razón, pero deja intacto el misterio. [En la imagen: fragmento de "Catedral de San Isidro", acuarela de Daniel "Pito" Campos, pintada en el 2020, de colección privada].

La lógica evangélica
   
----------Cristo no ha vacilado, no ha tergiversado, no se ha tambaleado, no ha dado un paso adelante y otro hacia atrás, no ha hecho el doble juego, sino que ha dicho al Padre un sí absoluto y decidido sin oscilaciones ni arrepentimientos, sin reservas, condiciones o tergiversaciones. Esta es la lógica de Cristo.
----------¿Qué relación puede haber entre el sí y el no? De tal modo, ¿qué acuerdo puede haber entre Cristo y Beliar? Conciliar el sí con el no no es espíritu de concordia, sino doblez y deslealtad. No se puede conciliar lo inconciliable. Cristo concilia lo que puede ser conciliado y no lo inconciliable.
----------En Cristo, como dice san Pablo, no existe el sí y el no, sino solo el sí. Él nos impone la elección: o sí o no. Pero a Dios -nos dice Cristo- no podemos decir simultáneamente sí y no. No podemos servir a dos señores: o servimos a Dios o servimos al diablo. Cristo nos dice claramente: quien no está conmigo, está contra mí.
----------Ser para Cristo o no ser para Cristo no es un optional sin consecuencias, como puede serlo cualquier otra elección de una criatura o de un valor creado. Por el contrario, hay consecuencias de la mayor importancia, o positivas o negativas.
----------Ante Él estamos obligados a elegir, ante Él debemos responder de nuestras acciones. No podemos mantenernos al margen. No podemos decir: no me importa, vivo bien lo mismo. No. Todos nosotros, en efecto, antes o después, de una manera u otra, explícitamente o implícitamente, directamente o indirectamente nos encontramos con Cristo, como por lo demás somos tentados por el demonio.
----------Por tanto, he aquí la alternativa inevitable: o con el demonio o con Cristo: no podemos escapar. No vale decir: yo no creo ni en Cristo ni en el demonio. En realidad todos los encontramos y tenemos que elegir con quien estar, no podemos no elegir: o el cielo o el infierno, o con Dios o contra Dios.
----------Nadie ignora que Dios existe y nadie ignora la posibilidad de rechazarLo. Todos sentimos el atractivo que Dios ejerce sobre nosotros y todos sentimos una tendencia a desobedecerLe. El agnosticismo, el ateísmo, el panteísmo, el nihilismo son todas vanas construcciones mentales, de cuya falsedad somos los primeros nosotros quienes nos damos cuenta, ninguno de nosotros cree seriamente en estas ficciones, y sin embargo las inventamos en un intento de crearnos una coartada y escapar a nuestras responsabilidades.
----------Cristo y nuestra conciencia nos advierten que no podemos al mismo tiempo servir a Dios y al mundo, adorar a Dios y a nuestro yo. No podemos estar simultáneamente con Cristo y contra Cristo.
----------Esto significa que la lógica de Cristo está basada en el principio del tercero excluido: entre el decir que una cosa es así y que una cosa no es así, no hay una tercera posibilidad: ésta debe ser excluida. En cambio la lógica ternaria, que es la farisaica, la lógica de la hipocresía, incluye esta tercera posibilidad; más aún, la verdad estaría precisamente en este tercer término que dice: la cosa es así y no es así.
----------Sin embargo ya Aristóteles refuta a quien piensa de este modo, cuando, también en el IV libro de la Metafísica demuestra que Protágoras se refuta a sí mismo, por sí solo, pues también él para sostener su tesis está obligado a apelar al principio de no-contradicción.
----------La lógica del Evangelio es ciertamente una lógica divina, sublime, misteriosa, aparentemente paradójica y repugnante a nuestra razón, pero ella en realidad, como falsamente creía Lutero, no es contraria y no es enemiga de nuestra lógica humana fundada por Aristóteles y comentada por santo Tomás de Aquino.
----------Lutero retoma la polémica agustiniana contra el escepticismo, la sofística y la soberbia de los Académicos, claro efecto de una razón corrompida por el pecado original, razón esclava de las pasiones y de las apariencias, que siempre busca y nunca encuentra, y contra los pelagianos, que presumen de obtener con sus fuerzas lo que es solo don de la gracia y de la fe.
----------Agustín no conocía la lógica de Aristóteles. Pero su buen sentido común le hacía aborrecer lo contradictorio y los trucos de la dialéctica de los académicos y consideraba blasfemia la idea de que la Palabra de Dios pudiera ser contradictoria y enemiga de la razón. Por eso él se esfuerza con suma diligencia en el uso de la razón para tratar y explicar todos los misterios de la fe, mostrando su credibilidad y conveniencia con las verdades de la razón.
----------Lutero, por el contrario, aunque tuvo la oportunidad de aprender la lógica de Aristóteles, las entendió al revés y prefirió la sofistica de Ockham,  y acusando de sofistica a la de Aristóteles, encuentra contradicciones donde no las hay, por ejemplo, entre la gracia y el mérito o entre el sacrificio de Cristo y el de la Misa o entre la virginidad y el matrimonio o entre la fe y las obras o entre la Escritura y el Magisterio de la Iglesia, mientras que no se preocupa en absoluto de las absurdidades que dice cuando pretende negar el libre albedrío o sostener la corrupción total de la naturaleza humana o el determinismo universal o la predestinación al infierno o la coexistencia del pecado con la gracia o la justificación sin el arrepentimiento.
----------Está claro que para Agustín la razón es necesaria para llegar a la fe. Todo lo que se le pide es la humildad de abrirse a la verdad renunciando a la soberbia del amor sui, que conduce al contemptum Dei. Enemiga de la fe es la soberbia, no la razón como tal, pues de hecho la razón humilde del contemptum sui es la única que conduce al amor Dei.
----------La Palabra de Dios ciertamente pone a prueba nuestra razón, la obliga a un esfuerzo de comprensión, pero la razón se da cuenta que el principio de no-contradicción es perfectamente respetado. Cuanto Cristo nos dice no es en absoluto absurdo, como creyó tontamente Tertuliano, gran ingenio pero presuntuoso, que no por casualidad rompió con la Iglesia.
----------Lo que Cristo nos enseña es misterioso, pero ilumina la razón, se deja conceptualizar y decir en palabras, las mismas que Él ha usado -he aquí los dogmas de la fe-, si no, no entenderíamos nada, sería oscuridad total; Él, en cambio, pone nuestra razón ante algo ilimitado y a la vez atractivo porque nos abre perspectivas nuevas e inesperadas sobre Dios y sobre nosotros mismos, pero al mismo tiempo de alguna manera se trata de algo difícil para la razón porque luce aparentemente imposible y contrario a ella.
----------Se trata en realidad de una verdad superior a nuestra razón, al mismo tiempo revelada y oculta, una verdad que nos aparece a la vez como luz y oscuridad, velada y desvelada, transparente más allá del velo e invisible a causa del velo; una verdad que ahora vemos -según las palabras de san Pablo- como en un espejo, con los ojos de la fe, mientras que en el cielo podremos ver rápidamente, cara a cara.
----------Por lo tanto, la razón recta y honesta, formada en la lógica binaria de la no-contradicción, después de un examen atento se da cuenta de que lo que Cristo nos enseña es perfectamente posible, porque no contradictorio, aunque sobrepase nuestras posibilidades y no sepamos cómo es posible.
----------Que Dios sea uno y trino, que la persona de Cristo tenga dos naturalezas, que Dios infinitamente bueno castigue con una pena eterna, que mediante el sufrimiento nos liberemos del sufrimiento, que para tener la vida eterna debamos comer la carne de Cristo, que la salvación sea a la vez gratuita y merecida, que la abstinencia sexual es mejor que la relación sexual, pueden a primera vista parecer cosas absurdas, escandalosas, irracionales o inmorales.
----------Sin embargo, la teología escolástica con el uso de la lógica binaria del sí, sí, no, no, iluminada por el Magisterio de la Iglesia, se da cuenta de que en realidad se trata de maravillosos misterios de salvación, de órdenes sapientísimos de un Dios que es solo Amor.
----------María Santísima pregunta al ángel cómo es posible que ella permaneciendo virgen pueda convertirse en madre. El ángel responde, sí, pero la misma respuesta es misteriosa, ciertamente ilumina la razón, pero deja intacto el misterio.
   
La teología negativa
   
----------La lógica ternaria, con el emparejamiento que hace de la afirmación con la negación, parecería avalar un cierto método teológico donde efectivamente se conjuga la afirmación con la negación, que aquí ocurre sin embargo de modo muy diferente, tal como para salvar el principio de no-contradicción.
----------En varias ocasiones santo Tomás, inspirándose en la enseñanza de Dionisio el Areopagita, indica tres modalidades o caminos por los cuales nuestro intelecto puede ascender a Dios: la mente inicia con la afirmación de la existencia de Dios aplicando el principio de causalidad. Descubierta la existencia de Dios, se ocupa de dos cosas: eliminar de Él todo lo que no conviene a su dignidad; y esta es la teología negativa o apofática.
----------En segundo lugar, se deben magnificar y enfatizar al máximo las excelsas propiedades o atributos de la esencia divina. Esta es la teología positiva o afirmativa, la cual, después de haber individuado todas las perfecciones espirituales que pueden ser atribuidas a Dios, las eleva a la máxima eminencia con adjetivos superlativos absolutos, como se conviene a la infinita excelencia o trascendencia de la causa primera respecto al mundo, por lo cual se designa a Dios como ente perfectísimo, altísimo, santísimo, sapientísimo, clementísimo, de bondad, justicia y misericordia infinitas, y así sucesivamente. He aquí una síntesis hecha por santo Tomás de las tres modalidades de predicación teológica:
----------"Dado que ascendemos a Dios partiendo de las criaturas removiendo todas las cosas (in omnium ablatione), sobrepasando (in eccessu) y como causa de todas las cosas (in omnium causa), por eso Dios es conocido en todas las cosas, así como está separado de todas las cosas y a todas las supera, porque todo lo que cae en nuestro conocimiento, lo recibimos como procedente de Él; y aún es conocido por medio de nuestra ignorancia, en cuanto esto mismo es conocer a Dios, que nosotros sabemos ignorar de Dios quien Él sea"  (Comentario al De divinis Nominibus, c. VII, lect. IV, n. 731).
----------Tomás propone esta triple vía hablando del conocimiento angélico:
----------"La sustancia separada, por medio de su substancia, conoce de Dios que Él existe, que es la causa de todas las cosas; que trasciende a todas las cosas y que está separado de todas las cosas, no solamente de las existentes, sino también de las que pueden ser concebidas por una mente creada. A este conocimiento de Dios de todos modos también nosotros podemos llegar. A través de los efectos podemos saber que Él existe y que es causa de las otras cosas, sobrepasando a las demás, y separado de todas.
----------Y este es el vértice y la máxima perfección de nuestro conocimiento en esta vida, como dice Dionisio en su Teología mística, que nosotros nos unimos a Dios como desconocido (quasi ignoto): lo que sucede conociendo de Él lo que Él no es, mientras que lo que es nos queda totalmente desconocido (penitus ignotum). Por lo cual para demostrar tal sublime conocimiento por ignorancia de Moisés se dice que entró en la nube oscura en la cual estaba Dios (Ex 20,21)" (Contra Gentes, l. III, c.49).
----------La preocupación de remover de Dios los predicados o los atributos que no le son convenientes es del todo debida y legítima, porque sirve para hablar de Dios lo menos indignamente posible y para distinguir a Dios de lo que no es Dios, y por tanto aleja de la idolatría y del panteísmo.
----------Siguiendo al pseudo Dionisio, santo Tomás de Aquino sostiene que mientras las negaciones sobre la esencia de Dios son ciertamente verdaderas, las afirmaciones no son falsas y sin embargo son "incompactae", incompactas, no compactas, es decir, tales que el sujeto no está firmemente unido al predicado de la proposición. Veamos, pues, lo que dice el Aquinate:
----------"Dionisio dice que las negaciones de estos nombres son verdaderas cuando son referidas a Dios; sin embargo no dice que las afirmaciones son falsas, sino que son incompactae (incompactas): por cuanto respecta en efecto a la realidad significada, se atribuyen con verdad a Dios, porque de algún modo estoy en Él; [...] pero en cuanto al modo que ellas significan, referidas a Dios, se pueden negar. De hecho, cualquiera de estos nombres significa una forma definida, y por lo tanto no son atribuidos a Dios.
----------Y así desde un punto de vida absoluto se puede negar de Dios, porque no son convenientes a Dios en el modo significado. De hecho, el modo significado se refiere al modo con el cual esos contenidos están dentro de nuestro intelecto. [...] pero a Dios convienen de un modo más sublime, por lo cual la afirmación se dice incompacta a causa del distinto modo de significación" (De pot., q.7, a.5, 2m).
----------Cuando atribuimos a Dios alguna cualidad o propiedad, debemos negar que ella le convenga en el modo con el cual nosotros afirmamos esa cualidad o propiedad en las creaturas. Tomando el pensamiento de Proclo, Tomás afirma:
----------"...'La causa primera está por encima de la narración'. Por 'narración' es necesario entender la afirmación, porque todo lo que nosotros afirmamos de Dios no Le conviene según lo que es significado por nosotros. En efecto, los nombres por nosotros impuestos significan según el modo con el cual nosotros entendemos, modo que el ser divino trasciende" (Comentario al De causis de Proclo, Prop. VI, lect.VI, n.161).

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